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Diseño de logotipos para despachos de abogados.


En Logoestilo llevamos muchos años diseñando logotipos para despachos de abogados especializado en todo tipo de sectores. 

Hemos tenido la suerte de trabajar con clientes repartidos por toda la geografía española: MadridCataluñaEuskadiGaliciaComunidad ValencianaCastilla LeónCastilla la ManchaMurciaAndalucía, etc, etc...

Cuando recibimos el encargo de crear el diseño de un logotipo para un despacho de abogados lo primero que debemos hacer es fijarnos en el “briefing” que nos da el cliente. A veces tendremos suerte y nos indicará con claridad que es lo que quiere, incluso dándonos ejemplos de logos que le gustan, descartando líneas de diseño, etc...Aunque la mayoría de las veces el cliente no nos dará mucha información y se limitará a decirnos algo parecido a: “Busco un logotipo elegante y profesional”.

Si es este nuestro caso no pasa nada, sólo habrá que trabajar un poco más y seguramente preparar más propuestas que puedan abarcar todas las posibilidades.

A nivel de imagen corporativa el sector de la abogacía o la justicia siempre ha destacado por ser bastante conservador. La mayoría de los bufetes de abogados en su deseo de transmitir una imagen profesional y “seria” acaban optando por una línea de diseño que puede resultar “aburrida” y que pasa desapercibida entre miles de logotipos parecidos. Para transmitir esa imagen “seria” se valen con frecuencia de tipografías romanas (tipo “Times”) y colores apagados (Azul oscuro, gris, burdeos).

Nuestro reto será el de ofrecer al cliente un abanico de propuestas que sean elegantes y profesionales que es lo que siempre buscará un abogado. Pero además las ideas más clásicas deben de ser también frescas y atractivas, y las propuestas más innovadoras deben de tener cierta moderación y no llegar a ser nunca demasiado “desenfadadas” o “experimentales”.

Líneas de diseño:

Existen dos grandes líneas de diseño en el caso de los bufetes de abogados.

1.: Basada en las iniciales del despacho: Utilizar las iniciales del nombre de la marca como isotipo es algo muy frecuente en cualquier sector y es una forma de representación que se remonta muy atrás en el tiempo.
Los primeros cristianos escribían en las paredes de las catacumbas las letra “P” para simbolizar a su Padre protector (En latín “Pater Putativo”). En la edad media la nobles ya usaban en ocasiones las iniciales de sus apellidos para crear el escudo o emblema de la familia. También las ordenes religiosas, las de caballería y otros grupos han hecho lo mismo. Es verdad que dado el alto grado de analfabetismo de la población era más frecuente utilizar dibujos, sin embargo a partir del siglo XIX el uso de las iniciales se empezó a generalizar cada vez más en toda clase de escudos y emblemas.
La razón es evidente, no existe ningún icono que asocie de forma más efectiva la palabra que simboliza que la propia inicial de la palabra.
En el caso de la abogacía, al ser un sector bastante tradicional se ha mantenido más que en otras actividades la costumbre de poner el apellido o apellidos a la empresa. Es por eso que con frecuencia muchos clientes buscan algún tipo de icono basado en su inicial/es, con la doble intención de encontrar una imagen que identifique su marca y que además rememore la tradición heráldica.


2.: Basada en la iconografía propia de la justicia: La balanza, la diosa de la justicia, el mazo, los documentos, el tribunal...son algunos de los iconos que todo el mundo asocia a la jurisprudencia. Por ello son muchos los abogados que recurren a a alguno de estos elementos para identificar su actividad, aunque no cumple la función de representar el nombre concreto de la empresa, lo que hace que cuando el isotipo funcione por separado nos cueste más identificar la empresa que hay detrás.


3.: Una combinación de ambas: Una de las propiedades que debe de tener un buen logotipo es la de sintetizar varios conceptos a la vez, o al menos los dos más importante: el nombre de la empresa y la actividad. Como diseñadores debemos siempre aspirar a conseguir un icono que identifique el nombre a través de la inicial (o alguna otra letra o número del nombre que destaque) y que además tenga elementos formales que evoquen (aunque sea sutilmente) la actividad que desempeña o alguna de sus cualidades más destacadas. Este va a ser nuestro objetivo y el que siempre nos hemos marcado a la hora de diseñar un logo.

Tipografías:

Como hemos dicho antes debemos de presentar diferentes propuestas de iconos más o menos clásicas, y esto también es aplicable a los tipos de letra, sobretodo porque muchos de los iconos vamos a hacerlos a partir de las iniciales del texto.

Debemos centrarnos en 3 grandes familias tipográficas:

-Romanas: Son tipografías que todos reconocemos como clásicas, su geometría es sencilla y destacan por la diferencia de grosores entre horizontales y verticales y los acabados en serifa. El origen de las serifas (que son estas pequeñas líneas que rematan los extremos de las letras) procede de la necesidad que tenían en la antigüedad de tallar pequeños cortes al final de las letras para evitar que la piedra saltase en los ángulos).
Algunos ejemplos destacados de esta tipografía serían: Times, Garamond, etc...

-De Palo seco: A diferencia de las anteriores son tipografías que presentan escasa o nula variación de grosor en sus trazos ni tampoco usan serifas. Su geometría es muy sencilla, reduciendo la letra a su mínima expresión. Dentro de esta familia habría que hacer 3 diferenciaciones:
las geométricas (construidas sobre circunferencias y rectángulos). Las denominadas ”grotescas” que presentan variaciones de trazo que las hacen muy legibles y por tanto se usan con frecuencia en textos corridos. Y por último las “humanistas”, que se parecen a las anteriores pero con un aspecto más orgánico, menos rígido.

Algunos ejemplos muy conocidos serían: Arial, Helvética, Óptima...

Estas son las 2 grandes familias en las que deberíamos centrarnos ya que son tipografías que en general transmiten elegancia y están en una franja ”moderada” en el sentido que no son ni muy antiguas ni muy modernas. Dentro de estas familias existen miles de tipografías por eso debemos de intentar conseguir aquellas más interesantes.

Entre las romanas por ejemplo van surgiendo tipografías que conservando su estética clásica han sido retocadas letra a letra añadiendo detalles que las hacen originales y modernas. Entre estas tipografías se encuentran las siguientes: Rotis serif, Cipher, Perpetua, Quadrat, Calluna,etc...

En el caso de las tipografías de “Palo seco” partimos ya de una base mucho más moderna, ya que su aspecto minimalista sigue estando completamente vigente y seguramente sea así por muchos años. Sin embargo aquí también podemos encontrar tipografías que aportaran detalles nuevos y originales: Contax, Museo, Titillium, Nexa, Timeburner, etc...

La composición tipográfica:

Una vez que hemos escrito el nombre de nuestro despacho con nuestras tipografías favoritas nos surgirán nuevas dudas: ¿mayúsculas o minúsculas? ¿Texto seguido o en dos líneas? ¿Espacio entre palabras? ¿Varios tamaños de letra?

Contamos con distintos recursos para poder presentar el texto de un despacho de la forma más atractiva. El uso de unos u otros muchas veces va a venir determinado por el propio nombre. No es lo mismo “Zaldua García & Asociados” que “RSP, Abogados”. En general los nombres largos suelen dar más complicaciones y el resultado es menos atractivo pero debemos de ser capaces de sacar siempre lo mejor de cada caso. Os enseñamos a continuación algunos ejemplos de logos que hemos realizado en Logoestilo para analizar cuales son las soluciones que hemos encontrado:

Sánchez de la Iglesia, Abogados, mediadores: Lo primero que debemos de hacer siempre es separar el nombre principal del subtítulo. La mayoría de los despachos tienen un nombre (casi siempre apellidos) seguida de la palabra “Abogados” , “Servicios jurídicos”, etc... En este caso se trataba de un nombre bastante largo. Encima son dos apellidos principales separados por dos pequeñas palabras “de la”. Estudiamos varias posibilidades pero la mejor opción resultó ser la de poner estas dos pequeñas palabras una encima de la otra a un tamaño mucho más reducido que el resto. De esta forma conseguíamos acortar la longitud del nombre y destacar los apellidos principales. Usamos mayúsculas para no complicar más la lectura y que visualmente funcionara como un rectángulo perfecto que combinara con el cuadrado del isotipo y la línea del subtítulo.

Zaldua García & Asociados, Abogados y Asesores Tributarios: Este caso era todo un reto, seguramente el nombre más largo que nos hemos encontrado para un despacho de abogados. EL nombre principal está formado por cuatro palabras. Si hubiésemos puesto espacios entre las palabras la longitud de la marca hubiera sido ya descomunalmente larga, por tanto nos planteamos la necesidad de eliminar los espacios y diferenciar las palabras a través de diferentes grosores, colores y mayúsculas en las iniciales (3 recursos distintos). “Zaldua García” es la parte más importante del nombre por lo tanto decidimos darle el máximo grosor por igual y diferenciar las dos partes aplicando distintos colores y escribiendo las iniciales en mayúscula. “&Asociados” usa los mismos recursos que la primera parte, y se diferencia del resto también mediante un tercer color, que en realidad es una trama del azul más oscuro. En estos dos primeros casos la longitud de los nombres ha determinado la composición centrada de toda la marca, ya que si hubiésemos puesto el isotipo a la izquierda del texto la longitud del logotipo hubiera sido demasiado larga. La composición centrada es la más clásica de todas las composiciones isotipo-texto, pero en esta ocasión era inevitable y al tratarse de despachos para abogados no era un problema.

RSP, Abogados: Aquí teníamos dos opciones en la colocación del texto, ponerlo todo seguido o escribirlo en dos líneas. Si hubiésemos escogido la primera opción el texto principal RSP casi no destacaría al lado de una palabra mucho más larga como es “Abogados”, por mucho que usásemos una tonalidad más intensa o un grosor de letra superior. Por tanto decidimos colocar “Abogados” debajo y permitir que “RSP” tuviera todo el protagonismo.
Al tener por tanto un texto tan corto la mejor y casi única opción para colocar el isotipo es a la izquierda.

Lou Marqués, Abogados: En este caso hemos distinguido los dos apellidos únicamente a través del color. Como “Lou” es más corto que “Marqués” le dimos a este último una intensidad de color menor para compensar la diferencia de tamaño. De nuevo colocamos el subtítulo debajo y el isotipo a la izquierda consiguiendo una composición mucho más moderna que si fuese centrada.

Colores:

La decisión sobre los colores generalmente es la más fácil y la que nosotros siempre dejamos para el final. Normalmente le decimos al cliente que se centre en el diseño sin fijarse en los colores para que estos no le distraigan sobre la calidad conceptual y formal de las propuestas. Sin embargo es evidente que el color muchas veces es casi lo más importante para algunos clientes, por lo tanto es importante desde el principio presentar cada una de las propuestas con combinaciones de color atractivas y válidas para ser escogidas como opción final.
En el caso de la abogacía recomendamos usar si es posible sólo dos colores corporativos, tratando de combinar un color oscuro más apagado -más serio- ,con otro más claro e intenso. De esta forma vamos a conseguir una imagen seria, pero también enérgica, sin caer en el aburrimiento.

Hay una combinación de colores que siempre gusta: es el azul oscuro y el dorado. Esta propuesta le gusta a la inmensa mayoría de nuestros clientes. Es cierto que es una combinación que transmite todos los valores que la mayoría de los abogados desean: elegancia, calidad, profesionalidad...pero también es bueno buscar combinaciones que sean originales y que nos diferencien del resto. Estas son algunas que nosotros aconsejamos:

Fase creativa:

Ya tenemos claro cuales son las líneas de diseño que tenemos que explorar. También sabemos las tipografías que mejor funcionan y los recursos que tenemos a nuestro alcance para aplicar el texto de forma atractiva. Conocemos también los dos tipos de estructura isotipo-texto que podemos usar. Los colores que nos garantizan el acierto...En definitiva ya solo queda abrir nuestra mente y que las ideas empiecen a fluir. El objetivo prioritario como ya hemos dicho es crear a partir de la inicial o iniciales una figura que evoque el mundo de la justicia. No hace falta que sea una balanza o un tribunal de justicia (algo tan evidente puede causar rechazo en algunos clientes), podemos simplemente crear una imagen que recuerde un conjunto de papeles, o el concepto de equilibrio e igualdad....

Está claro que las iniciales del nombre del despacho es lo que va a determinar las posibilidades de crear ideas más o menos interesantes. Es una cuestión de suerte: hay letras como la “T” que con un mínimo retoque podemos convertir en una balanza. Una “M” con un pequeño triángulo encima puede ser la fachada de un tribunal de justicia. En cambio nos pueden tocar letras como una “H” o una “F” que no nos van a permitir encontrar una clara asociación. Para estos casos quizás podemos buscar otras imágenes más genéricas como unos documentos o conceptos más abstractos como “evolución”, objetivos”, dinamismo”, etc...En ocasiones simplemente debemos conformarnos con crear un emblema que transmita profesionalidad y elegancia. Con frecuencia los clientes nos sorprenden y descartan las ideas mas conceptuales y mejor resueltas para escoger propuestas muy sencillas basadas exclusivamente en sus iniciales.

Si no tienes mucha experiencia quizás te estés preguntando cuantas propuestas deberías hacer. Bueno, cada diseñador tiene su propia metodología, algunos presentan 2 o 3 ideas solamente. En logoestilo nos gusta presentar entre 20 y 30 diseños para poder abarcar todas los estilos y posibilidades en cada logo. En cualquier caso el numero de propuestas dependerá de tu presupuesto y por lo tanto del tiempo que necesites, aunque te recomendamos llegar al menos a las 10 propuestas para que el cliente pueda ver cierta variedad de posibilidades.

Vamos a estudiar algunos ejemplos de logos que hemos hecho para ver como hemos conseguido esta “famosa” combinación entre iniciales y concepto a la que aspiramos.

Sánchez de la Iglesia: En este caso estuvimos probando diferentes formas de combinar la “S” y la “I en el icono. Dado que se trata de un despacho dedicado en gran parte a la mediación entre intereses usamos la “I” como elemento que separa dos partes y aprovechamos la forma de la “S” para crear un trazo que fluye de una zona a otra creando una comunicación, un diálogo.

Zaldua García &Asociados: En este caso estuvimos de nuevo probando diferentes formas de combinar las dos iniciales principales “Z” y “G”. No fue nada fácil encontrar una solución ya que las dos iniciales no nos daban combinaciones atractivas que evocasen algo relacionado con la justicia. Por eso presentamos algunas propuestas en la línea de combinar las dos iniciales con un trazo desenfadado y dinámico, ya que éste es un despacho muy especializado en dar servicios al mundo del deporte, y por eso estaba justificado el crear un icono que transmitiera esa potencia y dinamismo. Además el trazo que evoca la G termina en una especie de flecha que refuerza ese carácter positivo y enérgico.

Montoya Soler: Para este logo nos basamos en una abstracción de las iniciales “M” y “S” escritas en minúsculas. Tomamos como elemento base uno de los palitos de la “m” y lo repetimos 3 veces, continuando el último de ellos para formar una “s”. El símbolo recuerda de forma lejana un papiro o un conjunto de papeles enrollados. En este caso la alusión al mundo de la abogacía no es muy evidente pero la elegancia con que se han conjugado las dos iniciales era lo que más le interesaba a este cliente.

AboConsult: Aprovechando la forma triangular de la “A” y la forma cóncava de una “C” girada se nos ocurrió crear un símbolo que recuerda sutilmente la forma de una balanza. Para fortalecer un poco mejor la idea colocamos un pequeño triangulo encima de la “C” que nos transmite más claramente el concepto de equilibrio. En este caso sí tuvimos suerte con las iniciales ya que la “A” es una letra que permite múltiples abstracciones gracias a su simetría y simplicidad en su versión mayúscula. La “C” también es una letra muy sencilla que suele dar muy buenos resultados.

Puedes encontrar más ejemplos de logotipos para bufetes de abogados desarrollados por logoestilo en nuestra web.

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Alejandro Prieto. Director de logoestilo.

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